viernes. 14.08.2020
El tiempo
Navarra Digital

Según la AEC, uno de cada diez kilómetros de red viaria nacional presenta una situación “muy deficiente”

La Asociación Española de la Carretera, encargada de auditar el estado de la red viaria, considera que se necesita una inversión de 7.500 millones de euros para revertir la situación

Balizamiento en mal estado.
Imagen de la página web de AEC.
Balizamiento en mal estado. Imagen de la página web de AEC.
Según la AEC, uno de cada diez kilómetros de red viaria nacional presenta una situación “muy deficiente”

La Asociación Española de la Carretera ha publicado su último informe sobre “Necesidades de Inversión en Conservación 2019-2020”. Un estudio de campo llevado a cabo el pasado verano por ocho evaluadores cuya finalidad era realizar una inspección visual para documentar sobre los deterioros que se observan a simple vista. Un informe que ha sido el resultado de recorrer 3.000 tramos de carreteras del país, de 100 metros cada uno, tanto en la Red del Estado como como de las redes de titularidad Autonómica y de Diputaciones Forales.

30.000 fotografías han sido recogidas a lo largo de ese camino de 4.000 horas de trabajo en las que recorrieron 3 millones de metros cuadrados de pavimento, analizaron 3.000 señales verticales de código, 900 kilómetros de marcas viales, 200 de barreras metálicas y 20.000 elementos de balizamiento.

El estudio ha revelado, entre otras cosas, cómo la falta de conservación está perjudicando las infraestructuras viarias españolas cuyos recursos destinados a conservación y seguridad vial se han visto reducidos en un 76% entre 2009 y 2019. “Como consecuencia de este abandono y de acuerdo a los datos que se extraen de esta investigación, uno de cada diez kilómetros de carreteras en España presenta un estado muy deficiente, incompatible con una movilidad segura y medioambientalmente sostenible, es decir, una movilidad verde”, ha asegurado el presidente de la Asociación Española de la Carretera (AEC), Francisco Lazcano, encargado de presentar este martes el informe vía online.

Otra de las conclusiones a destacar ha sido que de los 100.000 kilómetros de carreteras representados en la muestra de la AEC, un total de 10.000 presentan deterioros graves en más del 50% de la superficie del pavimento. Roderas, grietas en las rodadas, agrietamientos gruesos, desintegraciones, deformaciones y grietas erráticas son los daños más frecuentes y que, además, pueden afectar a la estructura de la plataforma, comprometiendo la comodidad, eficiencia y seguridad de la circulación y aumentar las emisiones de gases a la atmósfera.

La subdirectora general técnica, Elena de la Peña, ha calificado la situación como “de preocupación” y ha añadido que en esta última inspección, en 2019, han visto un empeoramiento de la Red de carreteras del Estado y más leve de la red de carreteras de las comunidades autónomas y las diputaciones forales.

Inversión mínima de 7.500 millones

Según el informe, revertir tal situación requiere una inversión mínima de 7.463 millones de euros, importe que aumenta en un 5,7% al estimado hace dos años. Las infraestructuras viarias españolas son consideradas un patrimonio valorado en 215.000 millones de euros, pero, según Lazcano, “a partir del año 2009, ha sido ignorado, víctima de los sucesivos y reiterados ajustes en los presupuestos públicos”.  Esa menor inversión ha supuesto que la red de carreteras en España se acerque al "nivel rojo", es decir, "muy deficiente", cuando en 2001 era "aceptable".

Proponen, además, como única solución posible para las carreteras españolas la definición de un espacio de financiación propio, global y sostenible, que debería de recibir recursos de Presupuestos Generales del Estado y de las Comunidades Autónomas y Diputaciones Forales, fondos europeos o sistemas de pago directos.

Así pues, respecto al año pasado solo han mejorado las vías de Asturias y La Rioja, siguen estables las de Galicia y Andalucía, mientras que el resto han empeorado a lo largo de 2019.

Señales verticales

Con respecto a la señalización vertical, el informe destaca que se mantiene en valores muy similares a los de la auditoría realizada en 2017. Aunque en el caso de la red estatal ha logrado mejorar su puntuación en dos décimas, lo suficiente para conseguir el primer aprobado desde el año 2001.

Las señales de vías autonómicas bajan en dos décimas con respecto a la auditoría de 2017, lo que la ubica en la en la franja del suspenso, en la que se ha mantenido durante los últimos 20 años.

Además, es necesario renovar 104.000 señales de código en la Red del Estado, de las que 75.000 superan la edad de siete años (periodo de garantía otorgado por los fabricantes para las láminas retrorreflectantes), lo que significa que durante el día se muestra en buen estado de conservación, pero al haber caducado el material retrorreflectante su visibilidad no está garantizada durante la noche.

En la Red Autonómica, es preciso cambiar 270.000 señales. La investigación cifra en 195.000 las señales cuyo material retrorreflectante ha superado la fecha de uso recomendada por el fabricante.

Marcas viales

Tras cuatro años consecutivos a la alza, las marcas viales registran un empeoramiento significativo de su estado en la inspección de 2019. Aunque se mantienen en el aprobado, la calificación media nacional baja de 5,9 a 5,4. La Red del Estado aprueba con un 6,2 y las vías regionales obtienen un 5,1.

Según concluye el informe, deberían repintarse las marcas viales de 38.500 kilómetros de carreteras en España -4.500 kilómetros en el caso de la Red del Estado, y de 34.000 kilómetros en las vías autonómicas y de las Diputaciones Forales-.

Barreras y balizamiento

En cuanto a las barreras metálicas, experimentan una ligera mejora de 2 y 3 décimas en la calificación, aunque siguen suspendiendo el examen de la AEC, que puntúa con deficiente tanto a las de carreteras estatales (con un 4,5) como a las de las autonómicas y forales (4,4).

De todos los elementos analizados, ha sido tradicionalmente el balizamiento el que ha presentado un estado más saludable en ambas redes.  Pese a ello, en el año 2019 hitos de arista, captafaros, paneles direccionales y balizas de las carreteras autonómicas han experimentado un descenso relevante en sus habituales buenas calificaciones, con una pérdida de seis décimas y pasando de una nota de 6,7 a un 6,1.

En el lado contrario se encuentra la red a cargo del Estado, cuyos elementos de balizamiento, tan importantes para la seguridad y comodidad de la circulación, recuperan el terreno perdido en el informe de 2017 y pasan de un 6,8 a un 7,2.

“Mucho nos tememos que, de no tomar medidas, más pronto que tarde tendremos que lamentar la pérdida de nuestro patrimonio viario y afrontar su reconstrucción si queremos que España siga siendo un país competitivo. Y, créanme, ya no estaremos hablando de 7.500 millones de euros”, así ha concluido Lazcano la presentación de uno de los estudios insignia de la AEC sobre la situación de la red viaria.  

Valeria Vitalle

Comentarios