Sábado. 04.04.2020
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La Policía de Barrio atenderá mensualmente a la ciudadanía en los centros de la red Civivox

Durante el año 2019 este servicio policial se ha ampliado a la totalidad de la ciudad de Pamplona
Policía de Barrio.
FOTO: AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Policía de Barrio. FOTO: AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
La Policía de Barrio atenderá mensualmente a la ciudadanía en los centros de la red Civivox

La Policía de Barrio quiere acercarse aún más a la ciudadanía y, por eso, atenderá mensualmente a los vecinos y vecinas en los centros de la red Civivox, que podrán hacer llegar de forma directa sus sugerencias, demandas y propuestas. Durante 2019, este servicio que el año pasado se extendió ya a todos los barrios de la ciudad llevó a cabo 3.927 actuaciones, un tercio de ellas en los barrios de San Jorge y Buztintxuri.
 

El Grupo de Policía Comunitaria (Policía de Barrio) se creó como tal el 29 de marzo de 2017 y se incluyó dentro del organigrama de la Policía Municipal en el área de Proximidad y Prevención. Teniendo como referencia la figura del Policía de Enlace, definida en 2010, el Ayuntamiento puso en marcha en los barrios de San Jorge, San Juan – Ermitagaña – Mendebaldea y Etxabakoitz un proyecto piloto de Policía Comunitaria. Este proyecto fue el punto de partida para su extensión, esta legislatura, a todos los barrios de Pamplona. El objetivo de esa Policía Comunitaria es servir de enlace entre el vecindario, asociaciones, colectivos de cada barrio, Policía Municipal y concejalía de cada uno de esos barrios, dando soluciones a los problemas desde la perspectiva de la mediación policial y sirviendo de enlace y fuente de información al resto de Policía Municipal.
 

El concejal delegado de Seguridad Ciudadana, Javier Labairu, el jefe de Policía Municipal, Javier Goya y el subinspector del Grupo de Policía Comunitaria, Ricardo Martínez, han explicado esta mañana los datos del trabajo de la Policía de Barrio durante el año 2019.
 

Ocho zonas definidas
 

Estos policías visitan asiduamente los centros educativos, centros comunitarios, asociaciones vecinales… Están permanentemente en los barrios, en contacto con el tejido social y vecinal, examinan las incidencias que se producen, las valoran y proponen acciones. Realizan las funciones propias de la Policía Municipal, apoyan a concejales y concejalías de barrio en sus reuniones con asesoramiento en temas de su competencia, implementan acciones en casos de conflicto o realizan seguimiento de problemáticas específicas, entre otras.
 

En la actualidad, ese Grupo de Policía Comunitaria está compuesto por ocho personas, 1 subinspector, 1 agente primero y 6 policías. Ese proyecto piloto en tres zonas de Pamplona se amplió desde noviembre de 2019 a todos los barrios de la ciudad, con una distribución de los recursos según factores como la población y la distribución geográfica. Así se han creado ocho zonas, que atiende cada uno de los ocho policías destinados a este servicio: San Juan – Ermitagaña – Mendebaldea; Iturrama y Etxabakoitz; Ensanches; Milagrosa – Arrosadía – Azpilagaña; Lezkairu – Santa María la Real, Mendillorri, Erripagaña – Beloso – Bidezar; San Jorge y Buztintxuri; Rochapea; y Txantrea y Casco Antiguo.
 

Inmersos en la vida cotidiana y en el día a día de los barrios
 

La problemática no es igual en cada barrio y la respuesta de este servicio policial se ha adecuado a cada uno de ellos. Por barrios, un 36,8% de las actuaciones se produjeron en el distrito formado por los barrios de San Jorge y Buztintxuri, donde se ha creado, por ejemplo, un grupo de Whatsapp con comerciantes, se ha participado en el grupo de trabajo Erdigune para la creación de rutas escolares seguras o la integración y colaboración en el convenio Tiempo Fuera con el centro Iparralde. Se están estudiando problemáticas como la de los pisos ocupados con identificación de quienes los ocupan su consentimiento o como las vinculadas a las piscinas municipales de San Jorge.
 

En Rochapea, con un 17% de las casi 4.000 actuaciones, se abordan problemáticas como las del Grupo San Pedro, con control de pisos ocupados en la zona, listado de viviendas ocupadas y vacías o visitas a las personas de más edad en la zona para recoger quejas y comprobar la situación. Además, se han realizado informes sobre puntos de venta de estupefacientes, mediación con vecinos para dar salida al proyecto de la campa de Ximénez de Rada o, en las piscinas de Aranzadi, actuaciones para generar una biblioteca. En San Juan, Ermitagaña y Mendebaldea se llevaron a cabo el 16,5% de actuaciones, con la participación en el Pacto del Mayor de San Juan, en la puesta en marcha del huerto urbano de Mendebaldea o en la propuesta de mejora de la plaza de la Virgen del Puy.
 

En Casco Antiguo y Txantrea, con un 13,3% de las actuaciones, se trabaja en el control de locales de hostelería o en la localización de pisos ocupados, así como con las Escuelas de San Francisco o el huerto urbano de la Piparrika. En Milagrosa y Azpilagaña se llevaron a cabo el 7,2% de las actuaciones, entre ellas, reuniones con vecinos, inspección de los establecimientos de la calle Guelbenzu, detección de bajeras utilizadas como vivienda, localización e informes de lugares de venta y consumo de sustancias o la localización de tres menores a los que se había perdido su pista escolar.
 

En Etxabakoitz e Iturrama, con el 4,6% de actuaciones, las tareas se han centrado en el control de huertas ilegales y en las huertas vecinales. Las actuaciones totales en Lezkairu, Mendillorri, Erripagaña y Santa María la Real supusieron el 2,1% del total, con controles de trapicheo de sustancias, casos de desprotección y avisos a menores, personas mayores en desamparo, informes sobre señalización y mantenimiento de elementos de la vía pública o problemas con la mezquita de la calle Bardenas Reales. Por último, los Ensanches generaron el 1,8% de las actuaciones, con asuntos como las demandas de los colegios relativas a señalización o reuniones con asociaciones vecinales y servicios asistencias por la problemática de los MENAS.
 

Un tercio de las actuaciones, visitas programadas a servicios del barrio
 

Teniendo en cuenta el origen de las 3.927 actuaciones, un 12,8% procedían de lo que podría considerarse como el barrio en general, un 12% fueron actuaciones policiales de oficio, un 10,6% a requerimiento de los centros educativos del barrio, un 9% del sector farmacéutico y más de un 6% del sector de la hostelería, de personal técnico municipal o de las unidades de barrio.
 

En cuanto a la actividad propiamente dicha, casi un tercio de las 3.927 actuaciones (1.191, un 30,3%) fueron visitas ya programadas por la policía de barrio a diferentes establecimientos, centros escolares o servicios de la zona en cuestión. Otras 562 actuaciones (un 14,3%) se realizaron mediante patrullaje uniformado, 450 más (un 11,46%) por requerimiento telefónico, 354 (un 9%) por requerimiento presencial y 276 (un 7%) mediante patrullaje no uniformado.
 

Junto a estas actuaciones, este Grupo de Policía Comunitaria participa en el Grupo de Trabajo sobre Lugares de Culto creado por la Fundación Pluralismo y Convivencia en colaboración con la Federación Española de Municipales y Provincias (FEMP) y la Dirección General de Cooperación Jurídica Internacional, Relaciones con las Confesiones y Derechos Humanos del Ministerio de Justicia. Asimismo, participa como socio del proyecto europeo CLARA (Comunidades Locales de Aprendizaje contra el Racismo, la Xenofobia y los discursos de odio), junto a las policías municipales de Madrid, Getafe, Fuenlabrada, Leganés, Elche y Málaga, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), la Universidad de Salamanca y la cooperativa Dinamia.

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