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Homenaje a Nagore Laffage: Pamplona no olvida

Homenaje a Nagore Laffage en la Plaza del Vínculo de Pamplona. 

FOTO: MARTA SALAS
Homenaje a Nagore Laffage en la Plaza del Vínculo de Pamplona. FOTO: MARTA SALAS
Homenaje a Nagore Laffage: Pamplona no olvida

“Siete de Julio, San Fermín, a Pamplona hemos de ir”, dice la famosa canción que marca uno de los días más importantes para la ciudad navarra. Este se celebra con fiesta, y a lo grande. El 7 de julio, sin embargo, también tiene sus sombras. En Sanfermines, no todo es celebración. En un día como hoy, pero en 2008, Nagore Laffage fue asesinada por José Diego Yllanes.

Lunes Lila ha convocado esta mañana a un homenaje a Nagore en la Plaza del Vínculo de Pamplona a la cual han acudido un centenar de personas para recordar a la joven y seguir luchando por una “justicia reparadora y no patriarcal”.

La madre de Nagore, Asun Casasola, también ha estado presente. En su intervención, ha agradecido a el grupo de mujeres de Irún, Lunes Lilas y los ciudadanos de Pamplona por el “calor y acogida” que recibe siempre. Asimismo, ha pedido “justicia y reparación” para las mujeres asesinadas por violencia machista. Ante el fallo judicial que estableció como homicidio la muerte de su hija, también ha dicho que "para gran parte de Pamplona Nagore fue asesinada".

El acto de homenaje se ha caracterizado por ambientarse con música de la txalaparta y por la presentación de un aurresku antes de que los asistentes colocaran flores ante la foto de Nagore.

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UN NOMBRE QUE HA MARCADO PAMPLONA

Nagore Laffage tenía solo 20 años cuando fue brutalmente asesinada. Nagore hacía enfermería y hacía prácticas en la Clínica Universidad de Navarra, lugar donde su asesino José Diego Yllanes Vizcay era residente de Psiquiatría. A pesar de ejercer en el mismo lugar, no se habían cruzado con el otro hasta la noche del 7 de julio de 2008. 

Nagore se negó a mantener relaciones sexuales con José Diego Yllanes Vizcay. Ante esta respuesta, Yllanes Vizcay decidió golpearla 38 veces y asfixiarla hasta causarle la muerte. Además, pensó en descuartizar el cuerpo, aunque solo logró cortarle un dedo. 

José Diego Yllanes Vizcay fue condenado a 12 años y seis meses de cárcel por un delito de homicidio con agravante de superioridad física sobre la víctima, y no como un asesinato. 

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