Navarra Digital

“La islamofobia se fabrica también en las instituciones y en los medios de comunicación”

Luz Gómez García, especialista en discursos árabes contemporáneos, expuso durante una conferencia online cómo las posiciones ilustradas alimentan la islamofobia, uno de los miedos occidentales más destacados en la actualidad.
Protestas.
IMAGEN DE ARCHIVO
Protestas. IMAGEN DE ARCHIVO
“La islamofobia se fabrica también en las instituciones y en los medios de comunicación”

Formas “ilustradas" del discurso islamófobo, la conferencia de apertura del ciclo “Islamofobia. Retos en el siglo XXI” tuvo lugar el 25 de junio a través de las redes sociales de Casa Árabe. Luz Gómez García, profesora titular de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid, fue la encargada de inaugurar la primera de las tres conferencias que se impartirán.

Gómez quiso comenzar su exposición aclarando el propio nombre de islamofobia, que discutido incluso en su misma existencia lingüística, ha ocasionado diferentes controversias con el objetivo final de ocultarla bajo la excusa de ser una manifestación más de otro virus como es la xenofobia. Y es que este término no apareció en el diccionario de la Real Academia Española hasta finales de 2017. “Donde hay un conflicto lingüístico, hay un conflicto social. Eso es así”, ha querido determinar.

Asimismo, ha explicado que la islamofobia ilustrada viene de una “clara arrogancia cultural” de las élites políticas, sociales, intelectuales y económicas europeas que se han “encargado de alimentar un mundo binario en el que los europeos se opondrían a los inmigrantes, occidente sería el baluarte contra el terror de los yihadistas, y la ilustración sería la antítesis del islam.

La característica típica de este tipo de islamofobia -la ilustrada- es que “al igual que el racismo, la islamofobia se fabrica también en las instituciones y en los medios de comunicación, en la vida intelectual. Incluso ha recalcado que “las élites no la crean de forma naif o ingenua, sino que es algo evitable porque es producto de un conjunto de políticas”.

Vicent Geisser, intelectual francés, ya explicaba a principios de los 2000 que este tipo de islamofobia es el resultado de la secularización del pensamiento occidental. Definiéndola como un “fenómeno intelectual de tipo mediático en el que participan escritores, sociólogos, profesores, periodistas y que reivindica el derecho a liderar un combate universal”.

Además, se ha referido a las palabras “poder” y “reconocimiento” para explicar cómo se origina y gestiona en los círculos intelectuales. Llegando a cambiar la libertad de pensamiento por agresiones contra los musulmanes, todas ellas motivadas por estereotipos negativos que tienen que ver con que el islam es monolítico, violento o temas como el del tiempo, la geografía, la cultura inferior a occidente, sexista y racista. Una imagen del islam que “se vende a través de argumentos con un tono equilibrado y de manera tenue”.

Las normas culturales que nos preceden y suceden tienen mucho que ver, ya que nos condicionan a la hora de elaborar un discurso sobre el islam. “En el caso español está su propia historia, la historia de conocer un pasado islámico de la península negado durante más de 500 años y del que se ha amputado al islam de nuestra identidad nacional”, ha afirmado Gómez. Esto, según la experta, ha supuesto problemas de carácter lingüístico como el de implantar el término en el diccionario oficial.

También ha mencionado la diversificación de los medios de comunicación, en los que se ha opinado abiertamente sobre cualquier tema. Ahí han jugado un papel importante los intelectuales que hablan, opinan o analizan cuestiones referidas a tal religión. “En las dos últimas décadas el islam ha sido asociado de manera abrumadora con el terrorismo y con el famoso conflicto de civilizaciones entre oriente y occidente”. Un punto más a tener en cuenta para conocer de qué forma se comprende y transmite lo que puede ser el islam.

La legislación es otro de los puntos para entender la islamofobia, debido a que “asume y dirige el discurso sobre el islam”, un ejemplo es la famosa ley del burka.  Por todo esto, ha concluido que “las consecuencias de las normas culturales en el terreno intelectual son dos: la justificación que los intelectuales dan a la islamofobia consciente o inconscientemente y cómo esta justificación no solo refuerza estereotipos, sino que contribuye a crear nuevos”.

Por último, ha querido diferenciar entre el discurso islamófobo de izquierdas y de derechas. Los primeros insisten en que el islam atenta contra cuestiones que son políticamente correctas: el laicismo, la socialdemocracia, los derechos de las minorías, la igualdad entre sexos, el islam monolítico. “La lucha contra el islam se presenta en términos de lucha por la libertad y los derechos humanos”. Mientras que el bando de la derecha “ha llevado la fobia hacia el islam -en su discurso intelectual- a crear algún tipo de conspiración en la que ,tras el 11M, se trata de explicar en términos supuestamente académicos la existencia de una conspiración contra España con el fantasma de los moros y los rojos”, ha afirmado la especialista.

Por último, ha querido mostrar la importancia de la responsabilidad que tienen intelectuales, académicos y demás en la difusión de este discurso. Porque, según Gómez, “el discurso islamófobo ilustrado no puede ser un indicio de salud de nuestra libertad de pensamiento ni de nuestra modernidad, sino todo lo contrario”.

Las próximas conferencias tendrán lugar los miércoles 8 y 22 de julio a las 18:00. Los temas a tratar serán la islamofobia de género e islamofobia en Barcelona respectivamente.

Valeria Vitalle

Comentarios