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Educación elabora nuevos protocolos para la detección temprana de las altas capacidades, TDAH y dislexia

Elaborados por equipos profesionales del CREENA, han sido ya presentados a la comunidad educativa

Presentación de los nuevos protocolos ante la comunidad educativa.
FOTO: GOBIERNO DE NAVARRA
Presentación de los nuevos protocolos ante la comunidad educativa. FOTO: GOBIERNO DE NAVARRA
Educación elabora nuevos protocolos para la detección temprana de las altas capacidades, TDAH y dislexia

El Departamento de Educación ha presentado a la comunidad educativa los nuevos protocolos elaborados por equipos del Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra (CREENA) que van a permitir la mejora en la detección temprana de alumnado con altas capacidades, trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) y con dificultad específica de aprendizaje en lectura.

Cada protocolo proporciona indicadores y herramientas para que el profesorado y las familias realicen una recogida de información que les permita detectar estas situaciones en los primeros niveles de escolarización y ajustar así la respuesta educativa necesaria. Cabe recordar, que la detección y atención temprana son dos de las recomendaciones universalmente aceptadas tanto en el ámbito médico como en el educativo.

Hasta ahora esa detección dependía del profesorado que en el día a día detectaba una serie de rasgos en el alumnado, lo que ponía en marcha un proceso con los orientadores, la correspondiente evaluación y medidas de respuesta que, en numerosas ocasiones, no llegaba en edades tempranas y en ocasiones quedaba en manos del conocimiento del profesional y en otras, de la preocupación de las propias familias.

La implantación de estos nuevos sistemas, a los que pueden acceder todos los centros educativos a través de la web de CREENA, quedará en manos, fundamentalmente, del personal orientador.

Altas capacidades

Respecto al protocolo de altas capacidades, su finalidad no es etiquetar al alumnado sino conocer el perfil único de ese alumno o alumna para poder ajustar las respuestas educativas necesarias lo antes posible. Algunos estudios concluyen que la falta de una estimulación adecuada ocasiona no sólo que el alumnado no desarrolle plenamente todo su potencial, sino que la tensión y el estrés que ello les provoca lleve a una merma de dicho potencial

Este protocolo es un documento que forma parte de un Marco de Intervención de Altas Capacidades para Navarra mucho más extenso que abarca la detección, evaluación y respuesta de alumnado con este perfil.

El nuevo procedimiento está basado en un sistema multicriterial para que no quede fuera el alumnado procedente de culturas y contextos desfavorecidos, ni alumnado cuyas capacidades no se encuentren en los ámbitos verbal, matemático o analítico; es decir, que sean más del ámbito creativo-productivo.

Las responsables del Departamento de Educación han destacado durante la presentación del protocolo, “la necesidad de tener una especial sensibilidad con las niñas con altas capacidades ya que éstas muchas veces pasan desapercibidas, se ciñen al rol social establecido e intentan no destacar ante sus iguales”.

Por ello, la detección e identificación precoz de las altas capacidades tiene, aparte del objetivo general de evitar problemáticas futuras o paliar las consecuencias negativas que pudieran derivarse por no dar una respuesta adecuada a unas necesidades educativas presentes, otros objetivos más específicos como son:

Potenciar las capacidades excepcionales de las niñas para evitar el “camuflaje” que según concluyen diversas investigaciones tiene lugar en los últimos cursos de Educación Primaria y sobre todo en Educación Secundaria.

Visibilizar el potencial del alumnado procedente de entornos sociales desfavorecidos o en desventaja social o familiar.

Evitar el fracaso escolar que se da también en alumnado de gran potencial, proporcionando lo más tempranamente posibles oportunidades, recursos y aliento al mismo.

Proporcionar a los progenitores y personas que se encargan de su educación una guía y comprensión de la situación de la realidad que les concierne.

TDAH

El trastorno de déficit de atención/hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo muy frecuente en la infancia y la adolescencia. Se manifiesta con síntomas de inatención e hiperactividad/impulsividad, o una combinación de ambos.

Uno de los aspectos clave para el adecuado abordaje de los niños y niñas con TDAH es la detección precoz y la evaluación diagnóstica, en la que se realice el diagnóstico diferencial con otros trastornos y además se detecten las posibles comorbilidades.

Es importante señalar que “no todo menor movido o despistado tiene un trastorno”. Lo que determinará su diagnóstico será la frecuencia, la duración y la intensidad de las manifestaciones, así como las dificultades observadas en los ámbitos escolar, familiar y social.

En 2002 se elaboró en la Comunidad Foral de Navarra un primer protocolo de derivación y traspaso de información ante los TDAH. Ese protocolo se realizó con el objetivo de proporcionar una asistencia coherente y organizada a niños y niñas, adolescentes y sus familias, consistente con los hallazgos procedentes de la investigación y consensuada entre los diferentes profesionales implicados. A este respecto, el nuevo protocolo desarrolla un flujograma de circuito asistencial entre familias, colegios y atención primaria. Además, incorpora los avances que en este campo han aportado en estos años los estudios clínicos y la neuropediatría que constatan que pocos trastornos tienen un pronóstico tan bueno cuando es precoz.

La intervención temprana con el alumnado que presenta TDAH reduce la sintomatología y mejora el rendimiento, sobre todo en etapas educativas posteriores. El alumnado identificado en edad temprana puede ser entrenado antes de que estas dificultades impidan la adquisición de las habilidades instrumentales básicas, siendo posible prevenir muchos de los fracasos en las áreas curriculares específicas y en el aprendizaje en general.

Dislexia

El objetivo principal del nuevo protocolo sobre la detección temprana de la dificultad específica de aprendizaje en lectura es incluir en el Plan de Atención a la Diversidad de los centros educativos las actuaciones pertinentes para la detección y atención temprana de las necesidades específicas de apoyo educativo, siempre desde la perspectiva de que son beneficiosas para todo el alumnado.

La Dificultad Específica de Aprendizaje en lectura, comúnmente conocida como dislexia, se caracteriza por ser una dificultad persistente en la precisión y fluidez lectora acompañada generalmente de problemas en la escritura. Si bien la dislexia se diagnostica una vez finalizado un tiempo consensuado y estimado, suficiente o razonable para el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lectura, desde etapas bien tempranas, antes incluso de empezar con la enseñanza formal de la lectoescritura, se pueden observar una serie de señales que permiten detectar a los escolares en riesgo de presentar dificultades en la adquisición de estas destrezas.            

La investigación está llegando a detectar casos de riesgo en edades cada vez más tempranas y a comprobar que cuando se realizan intervenciones educativas en niños pequeños se pueden evitar los trastornos asociados a la dislexia, puesto que, detectar las dificultades tempranamente e intervenir en el momento en el que se identifican, reduce el impacto posterior que puedan tener tanto en el aprendizaje de la lectura, así como a nivel emocional y motivacional hacia el resto de aprendizajes.

Siguiendo estas directrices, y con el objetivo de conocer lo antes posible índices de riesgo en el proceso de detección que se describe en el nuevo protocolo, se sugiere que incluso antes de la escolarización del alumnado, se recoja información sobre su contexto familiar en relación a aspectos de lenguaje oral y de lectura. Asimismo, desde el inicio de la escolarización se considera imprescindible llevar a cabo actividades estimuladoras del lenguaje oral y escrito para favorecer su adecuado desarrollo y durante el proceso poder identificar dificultades e intervenir inmediatamente en ellas. Además, de forma complementaria, en momentos claves del proceso de enseñanza-aprendizaje, se propone la aplicación de unos cuestionarios que permitan identificar al alumnado que cumple los índices de alerta y poder actuar en consonancia y constatar su evolución a lo largo del tiempo.

Lenguaje oral

Teniendo en cuenta la importancia del lenguaje oral en el desarrollo del lenguaje escrito, el protocolo hace una mención especial a la realidad lingüística de nuestra comunidad y a los modelos lingüísticos y programas de aprendizaje en idiomas que se ofertan. Por ello se resalta la necesidad de prestar una atención especial a la estimulación del lenguaje oral cuando la lengua materna y la de aprendizaje no coinciden, ya que la inmersión puede no garantizar su aprendizaje y todo el alumnado se beneficia de una estimulación más consciente y sistemática.

Así mismo, estas actuaciones deberán enmarcarse en los centros educativos en el contexto del "Plan de Atención a la Diversidad", con el fin de impulsar y, por ende, garantizar una educación de calidad a todo el alumnado del centro.

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