El Archivo de Navarra inaugura una exposición sobre la guerra en la Navarra de 1521

La consejera Esnaola con José Miguel Escribano y Félix Segura. FOTO GOBIERNO DE NAVARRA
Se puede contemplar importante documentación sobre la Batalla de Noáin, procedente de archivos de España, Francia y Portugal

La consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, ha inaugurado en el Archivo Real y General de Navarra la exposición que lleva por título “Guerra. Vivir la violencia y los conflictos en la Navarra de 1521”, sobre la denominada Batalla de Noáin (30/06/1521), de la que se celebra el quinto centenario y cuyo desenlace resultó decisivo para el futuro  del Reino de Navarra.

La muestra, comisariada por José Miguel Escribano Páez, profesor de Historia Moderna de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), ofrece documentos de la época sobre este acontecimiento histórico, procedentes de varios archivos españoles y de otros radicados en Francia y Portugal.

En el acto, ha acompañado a la consejera Félix Segura, el director del Archivo Real y General de Navarra. Además, se han dado cita representantes de los archivos que han cedido material, así como entidades y familias que han prestado documentos y piezas para su exhibición.

Cabe recordar que en la Batalla de Noáin se enfrentaron los ejércitos más poderosos de la Europa del momento, en cuyas filas tomaron parte combatientes navarros. Unos apoyaron al ejército francés de Francisco I y Enrique de Albret, dirigido por André de Foix señor de Asparrot, y otros, al ejército castellano de Carlos V, al mando del condestable y del almirante de Castilla, que a la postre resultaron victoriosos en la batalla.

Las consecuencias de la guerra

“El discurso expositivo elaborado por el comisario se aleja de un simple relato de los hechos”, indican los responsables de la muestra. “Sitúa el hecho en su contexto histórico y centra su atención en las consecuencias que todo conflicto bélico tenía para la sociedad que lo sufría, en concreto la de Navarra”.

En este sentido la exposición se configura en cuatro bloques que abordan la realidad de los conflictos bélicos a partir de perspectivas complementarias. El primer bloque “Los caminos de la guerra”, se centra en “el papel que tuvieron los conflictos en la construcción de los estados modernos y la lucha por la hegemonía europea en el siglo XVI”.

El segundo, “Una desgracia llamada guerra”, recuerda los ecos de la batalla en la Europa del momento y destaca “los daños que sufrió la población civil y el drama humano provocado por la derrota, como los exilios y la suerte de los vencidos”.

El tercero, “Guerra y sociedad”, se centra en “las implicaciones sociales que tuvieron los enfrentamientos para la movilidad social en la vida de los soldados, o el rol de las mujeres en las guerras”. Y, por último, el cuarto “Finalizar el conflicto, comenzar la paz” descubre “las prácticas y los obstáculos que concurrieron para la resolución final de los conflictos y las políticas de reconciliación desplegadas por el poder público para la construcción de la paz”, recuerdan.

52 documentos y piezas únicas

“Con el fin de ofrecer una visión completa de los hechos”, desde el Archivo Real y General, adelantan que se ha otorgado “un valor principal a las fuentes documentales”, y que se han reunido “los testimonios más importantes sobre la batalla de Noáin, custodiados en archivos españoles y europeos”.

En total se exponen 52 documentos. De estos, 28 proceden del Archivo Real y General de Navarra; 14 del Archivo General de Simancas; 3 del Archivo General de Indias; 2 del Arquivo Nacional da Torre do Tombo (Portugal); 2 del Departamento de Manuscritos de la Bibliothèque Nationale de France; uno de los Archives Départementales des Pyrénées-Atlantiques en Pau (Francia); uno del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid; y uno más del Archivo Histórico Nacional.

Entre el material expuesto “sobresalen testimonios fundamentales para la historia de Navarra”, destacan los organizadores de la muestra, que citan la carta de Asparrós a Francisco I de Francia, previa a la batalla de Noáin; las misivas del condestable y el almirante de Castilla, al cardenal Adriano de Utrecht, en las que relatan la contienda; o  la Real Cédula, enviada a la ciudad de Panamá, en la que se comunica la victoria en Navarra.

Consecuencias de la guerra

En el ámbito de las consecuencias de la guerra se puede contemplar la petición de los vecinos de Los Arcos, tras el saqueo sufrido en la villa por parte de los franceses; la relación de los beaumonteses huidos a Castilla, ante el avance del ejército galo; un relato sobre la suerte del general Asparrós, capturado en la batalla de Noáin y posteriormente liberado a cambio de un rescate; la sentencia de condena a muerte de Miguel de Bértiz, por crimen de lesa majestad; o el relato de la muerte del capitán Joanicote.

Las implicaciones sociales del conflicto también tienen su espacio y se puede leer, por ejemplo, en una carta de Juan Rena sobre la huelga de las mujeres panaderas de Oyarzun; o una nómina de las mujeres y mozas asalariadas por trabajar en la construcción de las murallas de Pamplona.

Por último, en “Los caminos de la paz” se recuperan los perdones concedidos por Carlos V a los agramonteses en 1523 y 1524; el Breve del papa Adriano VI (documento firmado por el Papa y refrendado con la impresión del anillo del Pescador), en el que se exhorta a Carlos V y a Francisco I a tratar la paz; y un informe de Juan Rena, sobre la reconciliación entre el condestable y el mariscal de Navarra.

Entre los objetos que se exhiben hay un conjunto excepcional de piezas de carácter bélico procedentes de colecciones particulares y de excavaciones arqueológicas realizadas en castillos y fortalezas navarras.

En concreto, destacan una armadura del siglo XVI del palacio de los marqueses de Zabalegui, en Muruzábal, actualmente custodiada en el Museo de Navarra. Esta pieza comparte escenario, en la cripta del antiguo Palacio Real de Pamplona, con un capacete decorado con cordones y flor de lis, emblema del rey de Francia, datado a comienzos del siglo XVI. Probablemente, comentan los responsables de la exposición, “se trate de  un trofeo de guerra que, durante quinientos años, ha estado expuesto en la iglesia parroquial de Santiago de Puente la Reina”.

En el zaguán de la cripta y como antesala a la exposición, se muestran varias piezas arqueológicas, como puntas de flecha y de ballesta o abrojos de hierro (arma formada por cuatro o más púas metálicas afiladas) utilizados contra las caballerías. Todas estas piezas fueron encontradas en las excavaciones del castillo de Irulegui.

También se exponen bolaños de piedra para lanzar con catapultas procedentes de la ciudadela de Pamplona, además de dos exclusivas piezas que muestran la evolución del armamento en esa época crucial de adaptación del utillaje bélico a las novedades que trajo consigo la artillería, como son un mandoble de finales del siglo XV y una espada de finales del siglo XVI.

Cripta protogótica

La exposición “Guerra. Vivir la violencia y los conflictos en la Navarra de 1521” puede visitarse en la cripta protogótica del Archivo Real y General de Navarra todos los días de la semana de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, incluidos fines de semana y festivos. Estará abierta de manera ininterrumpida hasta finales de año.

Además, se han previsto visitas guiadas gratuitas a la exposición los sábados a las 12:00 horas que comenzarán el 17 de julio. Para acudir será preciso reservar cita previa en el teléfono 848 42 46 67.

Por último, para el otoño está prevista la edición del catálogo de la exposición, un ciclo de conferencias que reunirá a los mayores expertos en la materia y un concierto de música antigua titulado “La morte de la ragione. Canciones y danzas cortesanas en torno a 1521”, que interpretará el grupo Secretvm, en la sala de cámara del auditorio Baluarte.