Restos del palacio de Asdrúbal, Cartagena

Esperemos que el palacio de Asdrúbal en Cartagena no acabe siendo destruido totalmente. Iván Negueruela, doctor en Arqueología ha publicado en el año 2015 una monografía titulada El magnífico palacio de Asdrúbal en Cartagena.  Y escribe, después de una larga investigación sobre el terreno, que aún se conservan  numerosos restos  del palacio.

También afirma que no tienen que ser destruidas más partes del palacio como ocurrió hasta los años 2010 y 2011. Según la investigación arqueológica ya realizada es, sin duda, el más complejo palacio construido en toda la Antigüedad. Es un edificio de planta triangular y de enorme tamaño y dimensiones. Es la única construcción de planta triangular del mundo antiguo.

El historiador griego Polibio  en su libro Historias escrito hacia el año 150 a. C., habla de magníficos palacios reales en la zona del cerro del Molinete. Era un modo de reafirmación del poder real en su época.  Lo lógico es que no se permita que la especulación urbanística o los intereses económicos prevalezcan sobre un bien de interés cultural de primer nivel.  Como señala la Coordinadora para la defensa del Molinete  y su entorno «Que se excave la totalidad del cerro para poner en valor la totalidad del patrimonio histórico del sitio». Aún suponiendo que únicamente se descubrieran restos romanos y cartagineses en este yacimiento de Cartago Nova, fundada por Asdrúbal en el año 227 a. C., esto mismo, también sería muy importante.

El descubrimiento y la conservación del patrimonio histórico y cultural en España y en todo el mundo es algo fundamental para el presente y el futuro.  En estas cuestiones de búsqueda arqueológica se deben tomar decisiones de protección de estos bienes del pasado, por parte de las autoridades o del Gobierno. Existen muchos espacios que pueden servir para la construcción urbanística. Es necesario y obligado que se respete el medio ambiente y también la reconstrucción del pasado en toda su belleza y esplendor. De esta forma, se podrá disfrutar o gozar de la vista de este magnífico y grandioso palacio recuperado del olvido, admirar su compleja estructura geométrica y asombrarse de sus dimensiones.

Si se reconstruye y se recuperan partes del palacio se puede crear un parque arqueológico de referencia para todo el Mediterráneo. Y será un recurso cultural que potenciará la marca o el nombre de Cartagena en todo el planeta con una adecuada campaña informativa y publicitaria. Lo que también beneficia a Murcia y a toda España.

De lo que se trata, por tanto, es de agotar todas las posibilidades y poner todos los esfuerzos para que la reconstrucción física o material del palacio de Asdrúbal sea una realidad en el menor tiempo posible. Pueden ser necesarios años, pero sería un tiempo bien empleado. Y supongo que harían falta fondos económicos para esta gran labor de investigación y, en su caso, de reconstrucción. El Gobierno central podría, tal vez, aportar la financiación necesaria para este gran proyecto. Y sería un dinero que produciría efectos muy positivos para la dinamización de Murcia.

El patrimonio artístico y cultural de España es comparable al de Italia y Francia. Todo lo que sea recuperable del pasado es un activo esencial para cualquier país. Esperemos que los puros y duros intereses económicos no destruyan los restos físicos del pasado cartaginés y romano bajo la superficie del cerro del Molinete en el centro de Cartagena.

Un ejemplo paradigmático de conservación del pasado es la ciudad de Mérida en la que sus monumentos romanos e islámicos conviven perfectamente con las construcciones modernas. Se trata de buscar un equilibrio armonioso entre las exigencias del presente y el disfrute de la belleza de la historia materializada ante nuestros asombrados ojos.

Los seres humanos estamos hechos de pasado también y esto conviene no olvidarlo. Aunque las reconstrucciones virtuales de la antigua Roma son algo magnífico esto no significa que no sea necesario también conservar el legado arquitectónico de hace miles de años.

Los restos arqueológicos nos enseñan muchas cosas. Muestran formas de entender la vida y la realidad de las que somos, en cierta medida, herederos.  Del estudio de los mismos se obtiene una mejor y  más amplia y profunda comprensión de la historia y del curso de la civilización humana y esto nos enriquece, sin ninguna duda.

 

José Manuel López García