TENERTE PRESENTE

FOTO: MARTA SALAS
LUNES CRÍTICO
Siempre en presente, tenerte.
Quizás sean 20 ó 22, entre un perchero de camisas, te veo, te veo con la camisa, con esa, no con las otras. La camisa se llena de ti, de tus muñecas, tus hombros, tu cuello, tu espalda y tu caminar, sonrío. No veo el perchero, no veo camisas, sólo te veo a ti, con la azul, la compro.
20 ó 22 mensajes. Abro el watssap. Te busco, estás. No veo las entradas, sólo veo cómo me escribes, cómo sonríes y envías. Te veo mirar cómo te busco, te imagino fruncir el ceño, abro tus mensajes, sólo los tuyos, sonrío.
Llueve, llueve mucho, no llevo paraguas, te pienso. Te pienso en un lugar y en un tiempo que llega. Siento las sábanas, siento tu aliento, siento el calor mientras las gotas recorren mis mejillas, me mojo en el pensamiento, no siento frío. 20 ó 22 minutos restan, sonrío, lo veo y apresuro los pasos hacia ese lugar, la lluvia me empuja, hoy tiene otra función.
Veo al perro y veo una mano que lo acaricia, soy perro, tú mano; soy mano, tú perro, sonrío. Después de 20 ó 22 caricias, mis pasos van solos, mi sonrisa se dibuja inconsciente y se queda de  okupa -descarada, bienvenida- , la curva en mi boca. Te acojo, presente siempre.
Pudiera ser un 20 ó 22, era mayo, seguro. Hay mayos bonitos y luego hay mayos contigo; hay días pares e impares, no nos importa, pasan llenos de momentos y repletos de risa, de risa y estremecimientos.
Pasan 20 ó 22 minutos de en punto, poco importa la hora, no ha amanecido, eso seguro.
20 ó 22 nudos en un imposible ritmo, navega el barco, la ola aumenta en altura y longitud llegando a alcanzar la eslora de flotación, hoy coqueta, de color perla.