Los españoles no merecen un gobierno que les mienta

DANIEL ORBAIZ PLATEL

No fue al aeropuerto. Fue, pero no le vio. Le vio, pero no se encontró. Sí se encontró, aunque tan solo unos minutos para decirle que “lamentablemente, no podía pisar suelo español”. Esos pocos minutos fueron veinticinco, que, al final, se convirtieron en hora y media. Hablamos del encuentro de José Luis Ábalos con Delcy Rodríguez. La última versión (en estos momentos) la ha publicado el diario ABC: Ábalos y Delcy se reunieron cerca de hora y media en la sala VIP del aeropuerto de Barajas y Delcy llamó al esclavo Sánchez para amenazarle desde el teléfono de Ábalos.

“Los españoles no merecen un gobierno que les mienta” fue la frase que utilizó de manera abyecta el difunto Alfredo Pérez Rubalcaba. La utilizó para cercar a las sedes del PP, para dar un vuelco electoral aprovechando un atentado, aún, de dudosa autoría. El gobierno de Sánchez miente como respira, sin parar. Sánchez, que ha inventado las ruedas de prensa sin ruedas y sin prensa, ha insultado al ABC por publicar esta información. Fraudez ha llegado a decir que ese periódico confunde mentir con informar. Claro, esto lo dice una persona que mintió tres veces sobre su tesis doctoral; que iba a querellarse contra el diario de Vocento por publicar las irregularidades de su tesis y aún no lo ha hecho; que dijo que nunca pactaría con Bildu; que pondría en el Código Penal un delito para prohibir, definitivamente, los referéndums ilegales; que no podría dormir con un gobierno podemita y así, unos cuantos miles de millones de mentiras más. Eso sí, luego es el ABC el que confunde la mentira con la información.

Pero, volviendo al escandaloso caso de la reunión con Delcy, hay que darse cuenta de que estamos ante un hecho de gravedad internacional. España está haciendo lo contrario que las grandes democracias. EE. UU, ovacionó a Juan Guaidó en el discurso de Estado. Guaidó se reunió con los presidentes Johnson, Macron… Trump prometió aplastar al régimen de Maduro. El gobierno de España se reunió con Delcy Rodríguez, la vicepresidenta chavista acusada por la ONU de cometer crímenes de lesa humanidad. Además, no la detuvo, tal y como obliga el Tratado de Schengen. Pisó suelo europeo. Llamó a Sánchez para decirle que, si recibía a Guaidó, no podrían avanzar. Tremendo. ¿En qué no podrían avanzar? ¿Qué hay que avanzar con un régimen comunista que comete crímenes de lesa humanidad? ¿A qué punto hemos llegado?

Es vergonzosa la esclavitud en la que se encuentra Fraudez. Es un esclavo voluntario de los catalanes independentistas, es un esclavo del inhabilitado Torra, con el que se reúne traicionando a España. Es un esclavo del régimen bolivariano de Maduro. Es un rehén de Evo Morales, del corrupto Juez Garzón, de su entrañable Dolores Delgado, alias información vaginal, éxito asegurado. En última instancia está el príncipe de Delcy Rodríguez, Zapatero, que dice en la cadena SER que Sánchez no se equivoca no recibiendo a Guaidó. Parece mentira que un tío tan alto y tan guapo se vea esclavizado por esta cuadrilla. ¿Qué le dirá Begoña? ¿Cómo puede elegir alguien ser esclavo voluntariamente? Pudo haber pactado con el PP un gobierno de centro, fiel a España y a la legalidad y no sería un esclavo. ¡Qué vergüenza! Cada vez me acuerdo más de aquel dicho que decían los negros esclavos de Cuba sobre los últimos negreros españoles; ¡Dios mío! ¡Quién fuese blanco, aunque fuera catalán!

DANIEL ORBAIZ PLATEL