OPINIÓN

LAS VACAS DE LACTURALE (I)

LAS VACAS DE LACTURALE (I). IMAGEN DE ARCHIVO

Hace escasos días, esta empresa publicaba una carta dirigida al
ministro de Consumo sobre una de sus vacas, simulando hablar en
primera persona y en referencia a sus condiciones de vida.
Lacturale miente cuando le pide al ministro que les visite y pise
tierra y no asfalto. Porque esto último es lo que uno se encuentra
cuando visita las instalaciones de esta empresa, cerca del término
municipal de Echeverri. Las protagonistas, las vacas, no están
precisamente pastando en grandes extensiones de tierra o en amplios
campos de
hierba virgen. Por contra, estas vacas permanecen hacinadas sobre
asfalto y sobre sus propias heces. Todo ello mientras son explotadas,
obligándoles a parir un nuevo bebé, generando a su vez más leche,
leche cuyo único dueño es el propio ternero, no el humano. Alimento
que es robado, así como el propio ternero es separado de su madre para
seguir produciendo.
Una vaca que es explotada 24/7. difícilmente estará ilusionada con
ello como afirman en su carta, por ser obligada a producir mediante
este tipo de maltrato.
Entendemos que la finalidad de su carta es seguir vendiendo un cuento
que cualquier niño de 5 años desmontaría fácilmente. Aunque también
puede ocurrir que nos quieran tomar por ignorantes, incapaces  de
averiguar la verdadera procedencia de los diferentes alimentos y por
ende, perpetuar este negocio de un maltrato y una explotación
innecesarios. Confunden a la opinión pública al pretender comparar el
funcionamiento de la propia naturaleza con los intereses del negocio
dentro de la industria láctea.
Es pura demagogia hablar de bienestar animal, teniendo en cuenta que
este certificado lo compra la empresa con fines exclusivamente
comerciales, lejos de preocuparse de un verdadero bienestar animal o
medioambiental.

Jose Javier Napal Górriz,
Presidente y miembro de la Asociación Libertad Animal Navarra