Nota de Prensa sobre la Exclusiva de los facultativos navarros. Necesidad urgente de eliminación sin merma retributiva

SMN

En los últimos 25 años, e independientemente del color político del Gobierno Foral y de la composición del Parlamento, se ha legislado activamente contra los médicos y facultativos de Navarra hasta conducir a este colectivo y, por ende, a la Sanidad Navarra, a una situación de deterioro insostenible.

Consideramos fundamental el reconocimiento de la mala situación retributiva y laboral de los facultativos navarros y su rectificación y, al mismo tiempo, es también prioritario eliminar cualquier agravio retributivo como es el régimen sancionador que supone el concepto de la Exclusividad tal y como está ahora contemplado en la Comunidad Foral.

La eliminación de la Exclusividad es una reivindicación histórica del Sindicato Médico de Navarra (SMN) que lleva años defendiendo que este complemento lo puedan percibir todos los facultativos que trabajan en la sanidad pública y compatibilizan su trabajo con cualquier actividad privada, tal y como se ha regulado hace más de una década en la gran mayoría de las comunidades autónomas.

Solo Asturias, Galicia y Navarra mantienen esta discriminación salarial entre médicos exclusivos (sólo trabajan en la sanidad pública) y no exclusivos (pueden desarrollar además una actividad privada) siendo que ambos realizan el mismo trabajo, con la misma dedicación y responsabilidad. Por tanto, es una cuestión de justicia cumplir con el principio básico de igualdad, de forma que “a igual trabajo, igual remuneración”.

En Navarra este tema se mantiene bloqueado, legislatura tras legislatura, por decisiones políticas que no están respaldadas por una razón laboral o asistencial. De hecho, este es uno de los puntos pendientes de la negociación, entre el Departamento de Salud y el SMN, sobre las condiciones laborales y retributivas de los médicos navarros y que, tras la huelga de facultativos en 2019, tenía plazos acordados para el primer semestre de 2020, viéndose sin embargo arrinconada por la infección Covid-19 y la actitud de la Administración. En cuanto la situación sanitaria lo ha permitido, el SMN no ha dejado de insistir en retomar las reuniones para acometer los distintos temas pendientes, pero está resultando muy difícil avanzar ante la inacción de los responsables de Salud.

 

Y, mientras tanto, así seguimos en Navarra. Aquel médico de la sanidad pública que desee realizar una actividad complementaria va a ver recortado su complemento específico hasta un nivel sancionador, por debajo del que percibe cualquier otro trabajador no cualificado del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (SNS-O), incluso por debajo del nivel E que es el inferior, siendo que tampoco se le exige ningún tipo de disponibilidad (ver gráfico adjunto). Esta medida es simplemente una penalización activa con ánimo de disuasión

Y no acaba aquí el problema. Que se mantenga esta situación para los facultativos navarros es una ventaja para los compañeros de comunidades limítrofes que, además de tener unos salarios mayores que los forales, no sufren ningún recorte por razón de la Exclusividad, y tienen por ello la posibilidad de abrir sus consultas privadas en Navarra sin competencia alguna. Se da así la paradoja de que el Gobierno de Navarra promueve activamente la actividad sanitaria privada en Navarra, pero ejercida por profesionales de otras comunidades que se aprovechan del castigo que ejerce la propia Comunidad Foral sobre el médico navarro.

Es, por tanto, más rentable para un médico navarro ejercer su profesión en la sanidad pública de La Rioja o del País Vasco donde, además de disfrutar de mejores condiciones, tiene también la posibilidad de ejercer su actividad privada en Navarra, en este caso ya sin ninguna penalización.

Por ello, y ante la actual coyuntura de carencia de médicos y resto de facultativos agravada por la pandemia, el mantener este recorte salarial es otro de los motivos que no contribuye al objetivo de fidelizar a los facultativos, siendo más atractivas otras comunidades próximas en las que las condiciones laborales y retributivas son sin duda mejores que en Navarra y no existe además este régimen sancionador.

Este importantísimo agravio retributivo mantenido entre los facultativos navarros exclusivos y no exclusivos, ha generado siempre un evidente malestar, que se ha visto acrecentado con el establecimiento del Estado de Alarma en el que, independientemente de su régimen de exclusividad, hubo plena disponibilidad de todos los médicos para garantizar la atención sanitaria y, sin embargo, se ha continuado negando la percepción de dicho complemento a los afectados. Los escritos dirigidos a la Gerencia del SNS-O y a la Consejera de Salud, en varias ocasiones durante el último año, para conseguir resolver este problema no han recibido contestación alguna.

El sentir de los facultativos navarros ha quedado patente en una encuesta que el SMN ha realizado recientemente sobre la Exclusividad y que ha recibido una amplia respuesta (323 contestaciones) y a cuyo informe pueden acceder desde este enlace. De ella se pueden extraer varias conclusiones:

  1. Una amplia mayoría de los compañeros consideran que si se realiza un mismo trabajo se debe cobrar el mismo salario (96.8%).
  2. La eliminación de la Exclusividad, sin merma retributiva, es considerada una medida adecuada para impedir la fuga de facultativos de Navarra por un 86% de los médicos encuestados
  3. Para un 91.4%, la eliminación de esta penalización puede hacer más atractivo el trabajo médico en Navarra.
  4. Un 94.9% de los médicos han respondido que apoyan las iniciativas del SMN para conseguir que se introduzcan las medidas legislativas que equiparen a Navarra con el resto de España y se elimine la Exclusividad, manteniendo el salario de los facultativos.

Por este motivo, hemos recogido y presentado las solicitudes personales de más de 140 médicos a la Consejera Indurain, para que promueva y elimine la discriminación salarial de los facultativos del SNS-O por razón de la dedicación en régimen de no exclusividad.

El resto de las comunidades autónomas ya han legislado medidas que eliminan esta limitación sin repercutir pérdidas salariales a sus trabajadores mientras que Navarra sigue anclada en el pasado, penalizando a sus facultativos, favoreciendo a los de fuera y reduciendo su atractivo para que otros compañeros decidan venir a trabajar a la Comunidad Foral.

Creemos que ha llegado el momento, y así lo consideran también los médicos navarros, de cambiar el rumbo, mejorar las condiciones laborales de los facultativos y empezar a tomar medidas que conduzcan a situar a la Sanidad Navarra en el lugar preeminente que ostentaba hace más de 20 años.