viernes. 14.08.2020
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¿QUÉ HAY DE VERDAD EN LOS REBROTES?

FOTO: MARTA SALAS
FOTO: MARTA SALAS
¿QUÉ HAY DE VERDAD EN LOS REBROTES?

Estoy escribiendo estos últimos artículos en unas fechas en las que, en otros años, el jolgorio de la fiesta invadía las calles de Pamplona. En cambio, en esta ocasión, estoy viviendo otras contrapartidas: se puede pasear por Pamplona viendo cómo los jardines están conservados, sin malos olores, sin apreturas…

Pero bueno, no me he puesto a escribir para describir el actual clima acogedor de la capital navarra, sino para poner en palabras lo que les-nos ha sobrevenido y les-nos está tocando vivir a sus pobladores por la epidemia-pandemia-brotes y rebrotes.

Me está tocando vivir estos días en Pamplona por motivos de trabajo, y me encuentro con que el Gobierno Foral va a tomar medidas sobre el uso de la mascarilla en espacios abiertos, siguiendo la estela de otras comunidades españolas que ya han obligado a usarlas, haya o no distancia de seguridad entre las personas.

Yo lo veo como si cada Comunidad Autónoma estuviera “sacando bola” de sus bíceps para demostrar lo capaz que es de controlar al coronavirus de marras, siempre con la traca por detrás (en forma de multas) por si el ciudadano elige hacer uso de su libre albedrío.

Vaya por delante mi humilde opinión de que las mascarillas más comunes no sirven, en general, para evitar la recepción del bicho, y que mi recomendación de usarlas se restringiría, mientras estuviéramos en una fase de epidemia, en enfermos por SARS-COV-2 y sobre poblaciones de riesgo.

No se está dando información importante y precisa sobre esas cifras que están en boca de todos los telediarios, medios de comunicación y tertulias. Ha habido tantos casos en no-se-dónde…

¿Qué tipo de casos son ésos? ¿Estamos hablando de casos clínicos? ¿Casos graves? ¿Hospitalizaciones? ¿Muertes?… ¿O hablamos de casos en los que la prueba PCR ha dado positivo, aunque las personas estén como “pichis”, tras una celebración familiar (boda…) o tras un almuerzo sanferminero.

Mi impresión, porque desconozco la información de primera mano, es que simplemente se están contabilizando las PCR positivas, sean sintomáticos o no. ¿Qué sucede en este tipo de dinámicas? Lo lógico es que cada vez haya más personas en contacto con el bicho y dé positivo.

Y eso ¿qué indica?, ¿que hay un brote-rebrote? Ya parece que se toma la cifra de que si hay más de tres personas positivas se puede hablar de un brote-rebrote. Tres… y no cuatro ni cinco ni dos. ¿De dónde han sacado ese cálculo? Esa clase creo que me la perdí…

Para ahondar en el tema, voy a encauzar lo que queda del escrito hacia dos puntos:

  • Positividad ante el PCR.
  • Medidas epidemiológicas ante casos detectados.

En cuanto a la positividad del PCR, ¿qué significa que una persona dé positivo a una prueba PCR? Antes de nada, necesitamos saber qué información hay como referencia en los aparatitos en cuestión donde vamos a introducir las muestras de las personas. Porque lo que se va a hacer es una búsqueda (en esas muestras) de un trocito de un código genético que se ha identificado como del SARS-COV-2.

Ya me he referido en otras ocasiones a un tema central: desde diversas fuentes de científicos (evidentemente, críticos con el sistema sanitario y sus formas de actuar) se ha cuestionado el que no estén disponibles en la literatura científica las pruebas fidedignas (microfotografías) de que este nuevo coronavirus haya sido aislado y purificado, ni de que cumpla con los cuatro postulados de Koch. Para el que no sepa sobre el tema, son cuatro características que todo bicho causante de una infección debe cumplir.

Los autores de los primeros estudios que mostraron al bicho en cuestión han “confesado” que no lo aislaron ni comprobaron que fueran entidades diferentes a otros virus ni a material humano propio de las células de las que se veía salir en las imágenes que han mostrado.

No hay un solo autor ni una revista científica que muestre esa prueba que, en el argot científico, se denomina “el estándar de oro”. O sea, que no hay una base sólida de identificación de la sustancia que va a servir como referencia en las pruebas que van a detectar la presencia del bicho en los PCR.

Se han descubierto (y no ahora mismo) la existencia de unas partículas o fragmentos genéticos recubiertos de una membrana (vamos, como los virus) que son propios de las células humanas y que, aparentemente, tienen la misión de comunicarse con otras células. Generalmente, se han visto como respuesta a situaciones diversas de estrés orgánico (infecciones, intoxicaciones, situaciones de estrés mantenido, miedo…). Se les denomina exosomas.

Si se hacen microfotografías de esos exosomas saliendo de las células humanas normales, tienen la apariencia idéntica a un posible virus saliendo de la misma célula. ¿Quién puede asegurar que es una cosa u otra si no se aísla y purifica, y luego se comprueba la capacidad de provocar la enfermedad en una criatura sana? Claro, estas verificaciones tendrían que hacerse en modelos animales, pues no se podría poner en riesgo la vida de un ser humano al poder provocarle una enfermedad…

Otra cuestión a plantear dentro de este primer punto es que, incluso si diéramos como válida la identificación de este SARS-COV-2 (que no lo está), y esos PCR estuvieran referenciados a ese material específico del virus en cuestión (que no lo están), paso a refrescar lo que el inventor de la técnica en cuestión (Dr. Kari Mullis) dijo hasta la saciedad: “esta prueba no sirve para diagnosticar virus ni valorar la carga viral”. La PCR sirve sólo para duplicar exponencialmente material genético de una muestra previa.

Me viene plantear un reto: propongo estudiar a través de un frotis faríngeo (una muestra de la garganta) a la población general para localizar meningococos, estreptocos diversos, estafilococos, haemophilus influenzae… Todos ellos son considerados causantes de diversas patologías, más o menos graves, incluso alguna de ellas posiblemente mortal. ¿Las autoridades sanitarias están seguras de que no vamos a encontrar esos gérmenes en las gargantas de la población normal, sana?

Podríamos derivar el reto también a la búsqueda en materia fecal de E. Coli, Salmonellas, etc, etc. ¿Están seguras nuestras autoridades de que no van a aparecer este tipo de bacterias infecciosas en la población normal, sana?

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues muy claro. El hecho de que en una de estas pruebas PCR salga una positividad al pretendido SARS-COV-2, no quiere decir que esta persona esté enferma, sino que tiene en su organismo, en convivencia normalizada, ese trozo de material genético, por ahora inespecífico (hasta que no se me demuestre lo contrario).

Y ahora paso al segundo punto: ¿qué medidas epidemiológicas son las correctas ante la situación actual?

Siguiendo el hilo de las preguntas anteriores en el reto que propongo a las autoridades sanitarias, ¿corresponde aislar a todas las personas sanas a las que se les encuentre ese tipo de bichos (meningococos, estreptococos, estafilococos, salmonellas…) en su interior? ¿Estáis seguros de que eso sería la medida eficaz y correcta?

Desde el punto de vista epidemiológico, aunque no soy epidemiólogo sino un médico de a pie, tenemos un valor que se denomina “umbral de epidemia”, y que no es una constante sino que (Wikipedia dixit) “se establece mediante la comparación de la tasa de incidencia semanal y las tasas de incidencia durante el mismo período en los 3 a 5 años anteriores no epidémicos”.

Difícil establecer comparaciones con años anteriores cuando dicen que es una enfermedad nueva… Pero, saltándonos ese “pero”, lo que más cerca tenemos es el umbral epidémico que se toma en consideración en las epidemias de gripe (que, claro, con la definición actual de la OMS, la tendríamos que considerar también pandemia, ¿no?).

En diferentes medios veo que la cifra umbral de epidemia para la gripe en España para la temporada 2019-20 fue de 52’6 casos por 100.000 habitantes. En la temporada 2015-16 fue de 57’81 casos por 100.000 habitantes. En 2012-13, el umbral epidémico europeo fue de 40 casos por 100.000 habitantes.

Bueno, nos sirve para hacernos una idea, ¿no? ¿Cuál es la incidencia de casos nuevos en estos momentos? Claro, me refiero a casos clínicos, no a tomas de PCR positivas. Leo hoy mismo en la prensa navarra lo siguiente: “El Departamento de Salud registró en la jornada de ayer 17 nuevos casos positivos por COVID-19”.

17 casos en una comunidad de alrededor de 650.000 habitantes, deja una tasa de 2’61 casos por 100.000 habitantes. Clarísimamente estamos por debajo del umbral de epidemia. Entonces… ¿a qué están jugando con la población, con esta sociedad?

Salud para ti y los tuyos

SILVANO Y LOGO

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